El 6 y 15 de septiembre de 2022, y otra vez el 18 de octubre de ese mismo año, Pedro Sánchez fue tajante: en España no habría apagones, ni restricciones de luz o gas, y quienes lo advertían eran, según él, “la derecha y la ultraderecha” sembrando alarmismo. Dos años después, la realidad le ha dado una bofetada monumental a su arrogancia. Ayer, a las 12.30 horas, el país entero se sumió en un caos energético, con un apagón general que, más de 24 horas después, sigue sin resolverse del todo. La luz no ha vuelto a todos, pero la desconfianza en el presidente, esa sí que se ha encendido en millones de ciudadanos.
