La dimisión de la directora de Gabinete de Fernando Grande-Marlaska en plena tormenta por la investigación de la UCO al entorno de Pedro Sánchez es una señal más de que todo lo que rodea al presidente se tambalea. El Gobierno intenta aparentar normalidad, pero la realidad es tozuda: el clima político huele a descomposición, y los escándalos no hacen más que amontonarse como fichas de dominó cayendo una tras otra.

Leer más...

Cada día amanece en España con una nueva sospecha, un nuevo escándalo o un audio filtrado que deja al país con la boca abierta. El último capítulo lleva la voz de Leire Díez, asesora socialista, hablando de "la Camorra de la Guardia Civil" y revelando un supuesto intento del PSOE por atacar a un alto mando de la UCO. La respuesta del partido ha sido inmediata: "No estamos en esta basura". Pero, por desgracia, lo cierto es que esta “basura” cada vez salpica más cerca de Ferraz.

Leer más...

La reciente visita del presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, a Ceuta ha sido un ejercicio medido de solemnidad institucional. Habló de la “primacía del Derecho frente al uso de la fuerza” y elogió el papel de las Fuerzas Armadas en nuestra ciudad, como si de un manual de convivencia democrática se tratara. Hasta ahí, nada nuevo bajo el sol. Pero cuando uno viene a Ceuta con toga y discurso, conviene también mirar debajo de la alfombra. Porque Ceuta no es solo una postal con militares y frontera: es también un laboratorio donde se tensan los límites del Estado de derecho.

Leer más...

Los datos no engañan: el 90% de los votantes del Partido Popular pide que se actualice el ideario del partido. No es poca cosa. Es una señal clara de que los ciudadanos que aún creen en el PP quieren algo más que una oposición silenciosa y una política tibia. Piden convicción, claridad y un proyecto reconocible. Mientras tanto, Núñez Feijóo parece más perdido que el barco del arroz. No termina de conectar ni con la calle ni con su propia base, y eso empieza a ser un problema serio.

Leer más...

Otra vez, el ministro Félix Bolaños vuelve a tirar del comodín preferido del sanchismo: la "ultraderecha". Esta vez en el Senado, donde lejos de dar explicaciones claras sobre los casos que salpican al Gobierno —desde la presunta compra de mascarillas hasta los escándalos de familiares del presidente—, decidió convertir su comparecencia en una cruzada contra una supuesta persecución ideológica. Una puesta en escena que busca más aplausos entre los suyos que respuestas para los ciudadanos.

Leer más...

Más artículos...

Joomla SEF URLs by Artio
Ceuta, Miercoles 29 de Julio del 2026

Publicidad