Hace ya varios días que nuestro país, y por supuesto Ceuta, está atravesando por un calor extremo que está afectando a las condiciones laborales.
Hace ya varios días que nuestro país, y por supuesto Ceuta, está atravesando por un calor extremo que está afectando a las condiciones laborales.
El verano avanza y, con él, la sombra de los incendios forestales vuelve a cernirse sobre toda la geografía española. Las imágenes de montes calcinados en la península nos recuerdan la fragilidad de nuestro ecosistema. En Ceuta, con una masa forestal singular y limitada, el riesgo no es menor. Por ello, la concienciación y la acción institucional continuada son las mejores herramientas para proteger nuestro patrimonio natural.
El anuncio del PSOE de exigir una comisión de investigación sobre Obimasa evidencia una realidad incómoda: la oposición local ha dimitido de sus funciones de control. Mientras el Ejecutivo capea los despropósitos administrativos, el resto de los grupos parlamentarios se pierde en la comodidad del sillón o en desvaríos ideológicos.
Los datos hechos públicos por la Policía Nacional en Ceuta durante el pasado mes de junio vuelven a poner sobre la mesa una realidad incontestable: los agentes cumplen con su obligación. Cuarenta y tres detenciones por reclamaciones judiciales y policiales, dos de ellas de carácter internacional, no son fruto de la casualidad, sino del trabajo constante de unos profesionales que, en muchas ocasiones, desarrollan su labor con escasos medios y bajo una enorme presión.
Es inadmisible que una infraestructura urbana básica, diseñada para garantizar la accesibilidad y la dignidad de los ciudadanos, se convierta en un símbolo de la dejadez pública. Hablamos del ascensor del Chorrillo, que ha acumulado días consecutivos averiado. Días en los que la administración local parece haber mirado hacia otro lado, demostrando una preocupante falta de previsión y de control sobre los servicios esenciales.