Que el MDyC vuelva a llevar al Pleno la situación del polígono del Tarajal demuestra algo evidente: la zona necesita una transformación profunda y urgente. Durante demasiados años, el Tarajal ha sido símbolo de abandono, caos y problemas enquistados. Y quizá ya va siendo hora de pensar a lo grande en lugar de seguir poniendo simples parches.

