La reciente agresión a un guardia civil por parte de un inmigrante ha vuelto a poner en evidencia la falta de consenso político cuando se trata de condenar la violencia. VOX ha sido claro: ha mostrado su respaldo al agente agredido y ha reclamado un refuerzo urgente del vallado fronterizo. Es su postura habitual, sí, pero al menos coherente. En el otro extremo del tablero, Ceuta Ya! guarda silencio. Un silencio que no sorprende, pero que empieza a resultar atronador.

