El PSOE ha salido a exigir medidas en el vertedero incontrolado de Arcos Quebrados, como si descubrieran la pólvora. Lástima que lo hagan con la cantinela de siempre, sin haberse molestado en conocer bien el terreno —literalmente— ni los matices legales del asunto. Porque lo cierto es que ese solar es privado, está vallado y, para más inri, su propietario no ha sido precisamente un ejemplo de colaboración con la Administración, ni con nadie. Vamos, que entrar ahí sin permiso puede costarte algo más que una bronca.

