Cada cierto tiempo salta a los medios un dato tan alarmante como repetido: coches robados en media Europa aparecen en Ceuta, Melilla o el Estrecho, rumbo a Marruecos. Son vehículos de alta gama, todoterrenos o utilitarios recién sacados del concesionario. Y, aunque la policía hace bien su trabajo y detecta muchos de ellos antes de cruzar la frontera, lo cierto es que casi todos los coches robados acaban, de una forma u otra, en Marruecos. ¿Quién los roba? ¿Quién los mete?

