No todo van a ser críticas, y hoy toca reconocer un paso importante en la dirección correcta. La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, ha anunciado tres medidas que van al corazón de lo que debe ser una política pública útil: proteger a los más vulnerables. Que Ceuta vaya a contar en breve con un Centro de Día, un servicio de Atención Temprana y un Centro de Crisis para víctimas de violencia sexual es una excelente noticia. No son promesas vacías, sino compromisos con nombre y apellidos que pueden cambiar vidas.
No todo van a ser críticas, y hoy toca reconocer un paso importante en la dirección correcta. La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, ha anunciado tres medidas que van al corazón de lo que debe ser una política pública útil: proteger a los más vulnerables. Que Ceuta vaya a contar en breve con un Centro de Día, un servicio de Atención Temprana y un Centro de Crisis para víctimas de violencia sexual es una excelente noticia. No son promesas vacías, sino compromisos con nombre y apellidos que pueden cambiar vidas.
La creación de estos espacios no solo ofrece recursos asistenciales, sino que envía un mensaje claro: aquí nadie debe sentirse solo, abandonado ni invisible. Las personas con discapacidad, las víctimas de violencia sexual o las familias con menores que necesitan atención especializada deben tener un respaldo real. Y que este respaldo llegue desde la Administración es, sencillamente, para lo que la ciudadanía elige a sus representantes.
Además, el proyecto de un servicio de videollamada para personas con discapacidad auditiva es otra muestra de sensibilidad y de adaptación a las necesidades concretas. A veces, lo que parece pequeño desde fuera, puede suponer un mundo de diferencia para quien lo necesita. No se trata solo de accesibilidad, sino de justicia social.
Estas iniciativas dignifican la política y le devuelven su sentido más noble: estar al servicio de quienes más lo requieren. Ojalá no se queden en anuncios, y se mantenga el rumbo con la misma energía y voluntad de escucha. Porque cuidar a quienes más lo necesitan es también cuidar la ciudad entera.
Enhorabuena, por tanto, a quienes impulsan estos avances. Y que cunda el ejemplo. Porque Ceuta mejora cuando sus instituciones miran de frente a la realidad y responden con hechos.
