La reciente agresión a un guardia civil por parte de un inmigrante ha vuelto a poner en evidencia la falta de consenso político cuando se trata de condenar la violencia. VOX ha sido claro: ha mostrado su respaldo al agente agredido y ha reclamado un refuerzo urgente del vallado fronterizo. Es su postura habitual, sí, pero al menos coherente. En el otro extremo del tablero, Ceuta Ya! guarda silencio. Un silencio que no sorprende, pero que empieza a resultar atronador.
La reciente agresión a un guardia civil por parte de un inmigrante ha vuelto a poner en evidencia la falta de consenso político cuando se trata de condenar la violencia. VOX ha sido claro: ha mostrado su respaldo al agente agredido y ha reclamado un refuerzo urgente del vallado fronterizo. Es su postura habitual, sí, pero al menos coherente. En el otro extremo del tablero, Ceuta Ya! guarda silencio. Un silencio que no sorprende, pero que empieza a resultar atronador.
Porque, claro, esta formación es rápida en salir a la calle cada vez que se produce una actuación policial en la frontera. Promueve manifestaciones, lanza comunicados, señala a los cuerpos y fuerzas de seguridad. Pero cuando la violencia se da al revés —cuando un agente es la víctima—, el compromiso con los derechos humanos desaparece. Y eso es, como poco, hipócrita.
La condena de la violencia no puede ser selectiva. Defender los derechos de los migrantes no implica mirar hacia otro lado cuando uno de ellos agrede a quien está cumpliendo con su deber. Como tampoco se puede defender la causa palestina —algo legítimo— sin, al menos, rechazar los crímenes cometidos por Hamas. Quedarse callado ante los atentados es, en el fondo, una forma de justificar lo injustificable.
En política, la coherencia es un valor escaso, pero necesario. Y más aún cuando se trata de temas tan sensibles como la seguridad o los conflictos internacionales. Si se exige humanidad, que sea para todos. Si se pide justicia, que no sea a conveniencia.
Porque en Ceuta no sobran los problemas. Lo que sobra es tanto doble rasero.
