Siempre es un honor recibir a Doña Sofía. La Reina emérita, con su estilo discreto y cercano, ha demostrado en muchas ocasiones su compromiso con causas sociales que, lejos de los focos, hacen una diferencia real en la vida de las personas. Esta vez, su visita a Ceuta coincidirá, si no hay cambios de última hora, con la inauguración del nuevo Banco de Alimentos, una infraestructura cuya obra, según parece, ya está finalizada, aunque seguimos a la espera de la confirmación oficial de la fecha del acto.
Siempre es un honor recibir a Doña Sofía. La Reina emérita, con su estilo discreto y cercano, ha demostrado en muchas ocasiones su compromiso con causas sociales que, lejos de los focos, hacen una diferencia real en la vida de las personas. Esta vez, su visita a Ceuta coincidirá, si no hay cambios de última hora, con la inauguración del nuevo Banco de Alimentos, una infraestructura cuya obra, según parece, ya está finalizada, aunque seguimos a la espera de la confirmación oficial de la fecha del acto.
Que una figura de su talla arrope la puesta en marcha de un proyecto tan importante como este no es casualidad. El Banco de Alimentos no es solo un almacén: es un símbolo de solidaridad, una red de apoyo para cientos de familias ceutíes que, en el día a día, enfrentan necesidades básicas. En estos tiempos tan complicados para muchas personas, contar con instalaciones modernas y bien equipadas es fundamental para prestar ayuda con dignidad y eficacia.
No deja de resultar llamativo, eso sí, que todavía no se haya hecho pública la fecha concreta de la inauguración, pese a que las obras ya estén terminadas. Un evento de estas características, más aún con la presencia de Doña Sofía, merece una organización clara, transparente y a la altura de lo que representa: un acto institucional con un fuerte componente humano y solidario.
Esperamos que se confirme pronto la agenda y que la ciudad pueda volcarse con este doble motivo de celebración. Porque no todos los días se inaugura un equipamiento tan necesario, ni se recibe a una Reina emérita que, lejos de lo protocolario, ha sabido ganarse el cariño de la gente a base de sencillez y compromiso.
Ceuta necesita referentes, tanto en el plano social como en el institucional. Y si esta visita sirve para visibilizar el trabajo del Banco de Alimentos y el esfuerzo de sus voluntarios, será, sin duda, una jornada para recordar.
