El mensaje de Navidad de Su Majestad el Rey no ha sido este año un simple trámite protocolario. En un 2025 marcado por la crispación política y el cuestionamiento de los pilares que sostienen nuestro edificio democrático, Felipe VI ha optado por un discurso de firmeza institucional y serenidad civil. Para Ceuta, que observa los vaivenes de la península con la lógica inquietud de quien se sabe frontera y vanguardia, las palabras del monarca ofrecen un ancla necesaria en medio de la marejada.
