Las palabras de Gabriel Rufián sobre José Luis Rodríguez Zapatero han dejado una imagen bastante clara del nivel de deterioro político que vive España. Cuando un portavoz parlamentario resume un asunto tan grave diciendo “si esto es verdad, es una mierda; y si es mentira, es una mierda aún mayor”, lo que demuestra no es brillantez política, sino el agotamiento absoluto del discurso público.
