El anuncio de 500 millones de euros destinados a políticas de integración de personas migrantes vuelve a evidenciar quien es Pedro Sánchez y su Gobierno. No tanto por el concepto de integración en sí, que es lógico en cualquier país serio, sino por la escala del gasto y, sobre todo, por las prioridades políticas que refleja en un momento especialmente sensible para España.
