La Autopista Nacional
Typography
0
0
0
s2smodern

La sentencia del Tribunal Supremo contra José Luis Ábalos, con 24 años de prisión, y contra Koldo García, con cerca de 20, ha caído como un jarro de agua fría en la política española. Hablamos de cifras enormes, de las más duras que se recuerdan para un exministro en democracia, y eso, guste o no, obliga a mirar de frente lo que está pasando.

La sentencia del Tribunal Supremo contra José Luis Ábalos, con 24 años de prisión, y contra Koldo García, con cerca de 20, ha caído como un jarro de agua fría en la política española. Hablamos de cifras enormes, de las más duras que se recuerdan para un exministro en democracia, y eso, guste o no, obliga a mirar de frente lo que está pasando.

Durante años, Pedro Sánchez colocó a Ábalos en el núcleo duro de su Gobierno, como una pieza clave de su proyecto. Hoy, con esta sentencia encima de la mesa, la imagen es otra muy distinta. No es solo el golpe judicial a unos nombres propios, es el desgaste de un relato de regeneración que, visto lo visto, hace aguas por todas partes.

Y esto no acaba aquí. Más bien parece el principio de una cadena de causas que siguen abiertas y que rodean a antiguos cargos socialistas y a personas muy próximas al presidente. Entre ellas, la situación judicial de Begoña Gómez, con la retirada de su pasaporte y las investigaciones en curso, que añade todavía más ruido e incertidumbre a un escenario ya muy cargado.

La pregunta que mucha gente se hace es bastante sencilla: ¿qué responsabilidad política se asume ante todo esto? Porque más allá de lo que digan los tribunales, que dirán lo suyo, la política también debe dar la cara. Y en un país con estándares exigentes, una situación así habría llevado, como mínimo, a una profunda sacudida institucional y a explicaciones claras desde el primer minuto.

Al final, lo que queda es una sensación incómoda, de desgaste y de desconfianza. Y cuando la confianza se rompe, no basta con resistir. Hace falta asumir, explicar y actuar. Porque gobernar no es solo aguantar el sillón: también es saber cuándo la situación te ha sobrepasado, y esta no es que le haya sobrepasado a Sánchez, es que lo ha arrollado, y aun así, su ego le hace imposible que presente su dimisión y convoque elecciones, ya que le importa más él que España y los españoles.

0
0
0
s2smodern
Joomla SEF URLs by Artio
Ceuta, Miercoles 29 de Julio del 2026

Publicidad