La reciente declaración del Partido Popular de Ceuta, sugiriendo que "al PSOE le molesta la lealtad de la Ciudad con el Gobierno central", ha dejado a muchos con una ceja levantada y no pocas preguntas en el aire. ¿Qué clase de burrada es esta? ¿Desde cuándo la lealtad de un partido de la oposición se mide por su sintonía con el gobierno al que supuestamente debe fiscalizar? Esta afirmación no solo es desconcertante, sino que, para muchos, suena a una verdadera capitulación política.

