Ángel Lara ha participado en el Congreso Confederal en Madrid con la mochila llena de buenas intenciones, experiencia y lealtad. No son palabras vacías, sino atributos imprescindibles para quien asume el reto de representar a los trabajadores en tiempos complejos. Su presencia no ha pasado desapercibida, porque trae consigo algo más que discurso: trae una forma de entender el sindicalismo basada en el respeto, la negociación y la firmeza bien entendida.

