El verano aún no ha empezado oficialmente, pero ya sentimos cómo aprieta el calor, y con él, las preocupaciones por los efectos que las altas temperaturas pueden tener en la salud. En este contexto, Sanidad ha incorporado una nueva guía para interpretar las alertas térmicas dentro del Plan Nacional frente a las olas de calor. Es una medida que, aunque técnica, tiene un impacto muy real: salvar vidas. Y hay que decirlo claro, llega en buen momento.

