Óscar López, director de gabinete de Pedro Sánchez, vuelve a la carga con la cantinela de la "campaña de acoso" contra el presidente. Esta vez, la excusa es la nueva citación judicial de su hermano, David Sánchez, en una investigación que, por mucho que intenten disfrazarla de ataque político, sigue el cauce natural de la justicia. Lo que hay no es una persecución, sino una acumulación de escándalos y manejos turbios que, tarde o temprano, acaban estallando.
