Hay promesas que envejecen mal, y esta aplicación deportiva es un buen ejemplo. Lo que debía ser una herramienta sencilla para ordenar accesos, reservas y gestiones básicas sigue sin aparecer, mientras los usuarios continúan tirando de soluciones improvisadas. Lo cotidiano no llega, pero el discurso ha ido creciendo hacia algo cada vez más grandilocuente.

