La recuperación de la antigua locomotora Ceuta nº 1 no es solo una buena noticia cultural, es también una declaración de intenciones. En una ciudad acostumbrada a mirar siempre hacia el futuro inmediato, detenerse a cuidar y contar su pasado es un ejercicio sano y necesario. Y hacerlo, además, de forma creativa y accesible, tiene aún más mérito.

