Que Ceuta no cumple los criterios técnicos para tener una unidad de radioterapia es una afirmación que, aunque pueda ajustarse a los papeles, no se ajusta ni por asomo a la realidad de quienes tienen que coger un barco y recorrer cientos de kilómetros para recibir tratamiento contra el cáncer. Cuando la delegada del Gobierno y el director territorial del INGESA, Javier Lopera, repiten el argumento del “número de pacientes”, lo que están diciendo es que la salud de los ceutíes se mide en cifras y no en dignidad.

