La pregunta está en la calle, se oye en los barrios y en cualquier charla de café: ¿qué pasa con los puntos limpios gratuitos que se anunciaron hace tiempo y que iba a gestionar Servilimpce? Porque aquello sonaba bien, la verdad. Cercanos, sin coste y pensados para que no hubiera excusas a la hora de tirar las cosas donde toca.

