Un año más, Ceuta se tiñe de rosa y lo hace por una de las causas más nobles: la lucha contra el cáncer. La vigésima edición de la Carrera de la Mujer ha vuelto a demostrar que la solidaridad no entiende de edades ni de géneros, aunque, como viene siendo habitual, son ellas —las mujeres— las que dan ejemplo con su implicación, su energía y su compromiso.

