En Ceuta, hablar de vivienda se ha convertido casi en una conversación rutinaria, de esas que todos tenemos pero que nadie parece saber cómo resolver. Miles de familias esperan, con paciencia ya agotada, que se construyan las viviendas prometidas una y otra vez por las autoridades. Las cifras no engañan: la demanda crece, los precios se disparan y la oferta sigue siendo la misma, escasa y desigual.

