Ceuta está dando un paso notable en la gestión de los fondos europeos, y eso merece ser reconocido. Con un 20% del Fondo Social Europeo ya invertido, la ciudad demuestra que no se queda solo en planes y promesas, sino que pone en marcha proyectos concretos que impactan directamente en la vida de los ceutíes. Esa rapidez en la ejecución es un soplo de aire fresco para una ciudad que necesita resultados tangibles.

