En un mundo en el que a menudo se habla más de lo que se hace, el gesto del Colegio de Médicos de Ceuta (COMCE) brilla con luz propia. Su aportación de 1.500 euros al hospital que las Hermanas de la Caridad gestionan en la República Democrática del Congo puede parecer modesta en cifras, pero es enorme en significado. En un contexto donde cada euro cuenta, este apoyo permitirá mantener encendido un generador que asegura algo tan básico —y vital— como la esterilización del instrumental médico en cirugías de urgencia.

