No hacía falta que Tráfico lo confirmara: quienes conducen a diario por la N-352 saben bien que esta carretera es un riesgo constante. Curvas cerradas, tráfico denso, peatones que se juegan la vida y una sensación general de peligro que uno percibe nada más poner una rueda en el asfalto. Que ahora la Dirección General de Tráfico haya incluido esta vía entre las más peligrosas de España no sorprende a nadie en Ceuta, pero sí debería servir para poner de una vez el foco donde hace años que se necesita: la seguridad.

