La Asamblea ha dado luz verde a un estudio integral sobre el estado de los colegios de Ceuta, y no podía llegar en mejor momento. Tras meses —por no decir años— de quejas, críticas y denuncias de sindicatos, padres y docentes, por fin parece que alguien ha decidido mirar de frente a la realidad: nuestros centros educativos están al borde del colapso. Techos que se caen, aulas saturadas y carencias que rozan lo tercermundista no pueden seguir siendo parte del paisaje cotidiano.
La Asamblea ha dado luz verde a un estudio integral sobre el estado de los colegios de Ceuta, y no podía llegar en mejor momento. Tras meses —por no decir años— de quejas, críticas y denuncias de sindicatos, padres y docentes, por fin parece que alguien ha decidido mirar de frente a la realidad: nuestros centros educativos están al borde del colapso. Techos que se caen, aulas saturadas y carencias que rozan lo tercermundista no pueden seguir siendo parte del paisaje cotidiano.
Es cierto que un estudio no arregla nada por sí solo, pero al menos supone un primer paso para reconocer lo que muchos llevan tiempo gritando sin ser escuchados. No se puede mejorar lo que no se mide, y tampoco se puede planificar el futuro educativo de Ceuta con informes desfasados o parches improvisados. El diagnóstico será, sin duda, incómodo, pero necesario.
Ahora bien, lo que la ciudadanía espera no son más papeles ni comisiones, sino acción. De poco servirá invertir dinero público en un informe si después las conclusiones acaban en un cajón. Las familias necesitan respuestas concretas: cuándo se arreglarán los colegios, cómo se afrontará la falta de espacio, y qué medidas se tomarán para que los alumnos puedan aprender en condiciones dignas.
La educación no puede seguir siendo el gran tema pendiente de nuestra ciudad. Ceuta no solo necesita muros seguros y techos firmes; necesita esperanza, planificación y compromiso político real. Ojalá este estudio sea el punto de partida de una etapa nueva en la que el futuro de nuestros niños no dependa del estado de las paredes de su escuela.
