El estreno de Julián Cambero Espada al frente del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) en Ceuta no es precisamente un aterrizaje tranquilo. Más bien lo contrario: llega a una institución con frentes abiertos, expedientes acumulados y una presión que no entiende de periodos de adaptación. Su primera comparecencia ha dejado claro que voluntad no le falta, pero también que el trabajo que tiene por delante es enorme.

