Desde luego que las cosas que vivimos en Ceuta no deja indiferente a nadie, principalmente cuando el propio presidente Vivas se mete por medio para intentar tenerlo todo controlado, cuando a lo que se debería dedicar es a gestionar la ciudad desde el Gobierno, que ya no es poca cosa ante las numerosas crisis que hemos sufrido y los numerosos problemas que sufre Ceuta en numerosas áreas de especial relevancia.

