El Sindicato Médico de Ceuta ha decidido sumarse a la huelga del 23 de mayo contra el borrador del nuevo Estatuto Marco, y no es para menos. El texto que se pretende aprobar no solo ignora las necesidades del colectivo médico, sino que amenaza con precarizar aún más sus condiciones laborales. En una ciudad donde la falta de profesionales ya es un problema crónico, proponer cambios que empeoren la estabilidad, los turnos de guardia y el reconocimiento de las especialidades es, como mínimo, irresponsable.

