Pues ya han pasado las elecciones andaluzas y, más o menos, se han cumplido los pronósticos. Los peores pronósticos, diría. El PSOE ha bajado su representación y el PP necesita de la ultraderecha. Pero no estoy ante el ordenador reflexionando sobre ese escenario. Lo que me planteo es qué debemos hacer los socialistas y, ciertamente, no tengo la respuesta, pero sí aparece ante mí una idea clara: el silencio no es una opción. Hay que hacer un análisis y, muy especialmente, deben hacerlo las voces más autorizadas y con mayor responsabilidad. Yo, sin ser nada de eso, voy a hacer el mío.
