La situación de la enfermería en España se agrava cada día, y los números no engañan: necesitamos unas 123.000 enfermeras y enfermeros adicionales para alcanzar la media europea. Este déficit no es solo una cifra fría en un informe; se traduce en sobrecarga para el personal, falta de atención adecuada y un sistema sanitario que lucha por cubrir las necesidades básicas de los pacientes. Este problema se ha convertido en una bola de nieve que, si no se actúa rápido, amenaza con desbordarse por completo.
