Por la dignidad de quienes velan por vuestra seguridad a la sociedad española
Por la dignidad de quienes velan por vuestra seguridad a la sociedad española
La ciudad mantiene uno de los mayores endeudamientos per cápita de España y destinará 27 millones anuales a pagar préstamos en lugar de mejorar servicios
Hay una especie que abunda cada vez más en las empresas, el sindicato diminuto, el que con cuatro votos (y a veces ni eso) se cuela por la puerta, planta bandera y actúa como si hubiera ganado las elecciones generales, en cuanto consiguen un delegado, ese personaje se transforma. Pasa de ser un compañero más, a creerse el sheriff del lugar y claro, empieza el espectáculo.
Lo que Yolanda Díaz -la empática y meliflua ministra- acaba de proponer, no es una medida social, es una legal declaración de guerra contra la propiedad privada, contra la Constitución y el sentido común. Su plan para resolver el grave problema de la "inquiokupación" —esa plaga moderna que arruina a familias enteras— no tiene desperdicio y convierte al propietario en sospechoso, al okupa en víctima y al Estado en cómplice del saqueo.
Escena 1, acto infinito: Un político sale a los medios. Culpa al otro. El otro responde. Culpa al primero. Ambos prometen cambios. Nada cambia. Fundido a negro. Repetir.