Domingo 31 de mayo: el valor de un abrazo
Domingo 31 de mayo: el valor de un abrazo
¿Quién es el dócil emisario que en los mentideros locales ya conocen con el revelador apodo de "el cuchara", porque ni pincha ni corta en los asuntos de peso? Formado en el arte de la palabra y el relato, este fiel servidor vivansiano logró el ansiado billete de ida hacia la Carrera de San Jerónimo gracias a su inquebrantable lealtad, más que por su peso político.
¿Quién es la baronesa roja que camufla bajo su veteranía una frustración monumental? Tras décadas al frente de su área punteando y traicionando a todo lo que se movía y presumiendo de saber más de leyes que los propios magistrados, aunque en el fondo no pase de ser una frustrada con verborrea barata.
¿Quién es el incombustible burócrata que, tras veintidós largos inviernos ocupando un sillón clave de forma puramente provisional y sin tener la titulación que se requiere, se convirtió en la peor pesadilla del tejido empresarial local? Bajo su mirada severa, los cajones de la administración sufrían misteriosos atascos: los pagos fluían con presteza para los afectos, mientras que para los caídos en desgracia el reloj directamente se detenía, asfixiando a base de retrasos calculados.
¿Quién es la intocable gestora de la gran hucha local a la que últimamente no