Lo hemos denunciado en varias ocasiones. La situación del Parque de Santa Catalina es dantesca y todo ello se lo debemos los ceutíes al empecinamiento de un señor, Pedro Sierra, que le vendió la moto a la Ciudad, asegurando que lograría crear un paraíso donde antes había una montaña de basura, y lo que ha hecho es provocar que los ceutíes echemos en falta dicha montaña de mierda.

