La situación de abandono y suciedad en Ceuta ha llegado a un punto insostenible, y la falta de autoridad del consejero de Presidencia y Gobernación, Alberto Gaitán, responsable de la Policía Local, resulta preocupante. Las ordenanzas municipales parecen ser letra muerta ante la permisividad que permite a cualquiera, con total impunidad, descargar escombros y restos de obra en plena vía pública. Esta escena se repite en barriadas y espacios de toda la ciudad, convertida en un vertedero a cielo abierto, donde nadie, salvo los ciudadanos, parece percatarse de la gravedad del problema.

