Es alarmante ver cómo la Policía Local de Ceuta, en el pasado mes de octubre, tuvo que revisar más de 300 empadronamientos y dar de baja a 162 personas. Esta cifra no es solo un reflejo de la falta de control en el padrón municipal, sino de un problema que afecta directamente a la gestión de recursos y la convivencia en nuestra ciudad. No podemos permitir que el padrón, una herramienta esencial para la planificación local, esté expuesto a irregularidades que impacten el bienestar de toda la ciudadanía.
Es alarmante ver cómo la Policía Local de Ceuta, en el pasado mes de octubre, tuvo que revisar más de 300 empadronamientos y dar de baja a 162 personas. Esta cifra no es solo un reflejo de la falta de control en el padrón municipal, sino de un problema que afecta directamente a la gestión de recursos y la convivencia en nuestra ciudad. No podemos permitir que el padrón, una herramienta esencial para la planificación local, esté expuesto a irregularidades que impacten el bienestar de toda la ciudadanía.
La Policía Local, cuyo papel debe centrarse en la seguridad y en el cumplimiento de las ordenanzas municipales, se ve obligada a destinar esfuerzos y recursos a una mano de obra que, aunque importante, no debería formar parte de su día a día. Para que nuestros agentes puedan centrarse en tareas de su competencia y de mayor relevancia para la seguridad de Ceuta, se necesita un control más estricto y proactivo del padrón, donde cada empadronamiento esté debidamente justificado y supervisado con rigor.
El padrón municipal es la base sobre la que se construyen las políticas de vivienda, salud, educación y seguridad en nuestra ciudad. Permitir empadronamientos irregulares supone abrir la puerta a abusos que ponen en riesgo la correcta distribución de los recursos y servicios públicos. Además, un control laxo del padrón afecta la imagen de Ceuta, proyectando la idea de una administración permisiva con prácticas que, en otros lugares, se consideran inaceptables.
Por ello, es urgente que la administración local adopte medidas más contundentes para garantizar que solo quienes cumplan con los requisitos legales figuran en el padrón. Esto no solo aliviaría la carga de trabajo de la Policía Local, sino que también contribuiría a una distribución justa de los recursos y al orden en nuestra comunidad.
