Una Regional sin aliciente
Hay frases que, cuando se pronuncian desde la presidencia del Senado, deberían hacer que más de uno tome nota. Pedro Rollán ha venido a Ceuta y ha dejado un mensaje sencillo, pero difícil de discutir: después de lo ocurrido a finales de julio, la normalidad no puede ser una promesa para mañana. Tiene que ser una realidad cuanto antes. Y en una ciudad que lleva semanas intentando recuperar el pulso, esa diferencia importa mucho.
Hay visitas que sirven para traer soluciones y hay visitas que sirven, sobre todo, para volver a contar que las soluciones llegarán. La segunda visita de Fernando Grande-Marlaska a Ceuta después de la gravísima crisis del 30 de julio deja, al menos de momento, más anuncios que resultados que los ceutíes puedan tocar con las manos.