El toque de queda no afecta a toda la población, está claro. Los vándalos tienen carta verde y campan a sus anchas en las calles de nuestra Ciudad y esta problemática parece no tener fin. La gente camina con inseguridad y ya teme que un día le quemen su vehículo particular. Muchos vecinos, en diferentes puntos de la Ciudad, alertan a las autoridades de la presencia de individuos a altas horas en las calles. La plaza Nelson Mandela, "la plaza blanca del revellín", uno de los cobijos favoritos de estos "caminantes de la noche".

