En la historia de las naciones, hay momentos de inflexión.
En la historia de las naciones, hay momentos de inflexión.
Cuatro años después de que Fatima Hamed y el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) impulsaran la declaración de Santiago Abascal como persona non-grata en Ceuta —una acción tan simbólica y mediática como inútil —, la realidad política que hoy representa su figura no puede ser más contradictoria con aquel gesto. Lo que en su momento se presentó como una defensa encendida y teatrera de los valores democráticos y de la convivencia, se ha convertido hoy en una coartada discursiva que pretende maquillar una verdad incómoda: la integración progresiva de Hamed en la arquitectura de poder que encabeza el Partido Popular de Juan Vivas.
Mientras la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso, explica que en su estancia en el refugio oficial de Rascafria comio de taper y compro en el Coviran, el aparato politico-mediatico que sostiene al Gobierno de Pedro Sanchez -el regimen de Espanezula- pone en marcha una nueva caceria. No una critica legitima, sino una autentica persecucion con tufillo de circo romano, donde el objetivo no es la transparencia, sino la aniquilacion del adversario.
En un mundo donde la cifra bruta parece haberse convertido en dogma, titulares como “Japón tiene una deuda del 252 % del PIB y no se hunde” se replican como un mantra que justifica la laxitud fiscal en otras latitudes. No obstante, esta comparación es falaz y peligrosa. Japón y Estados Unidos no son intercambiables. Sus estructuras económicas, sus fundamentos monetarios y su composición inversora se parecen tanto como un bonsái a un sequoia.
Creo que el ajedrez es casi infinito/ilimitado, y, creo que este es el símbolo-signo-metáfora en la que estamos entrando, la Inteligencia artificial es o será ilimitada o casi infinita.