El independentismo ha generado una serie de problemas que pueden oprimir el normal desenvolvimiento de las instituciones en Cataluña. Son unos nudos que se deben ir desatando después del día 21 de diciembre.
El independentismo ha generado una serie de problemas que pueden oprimir el normal desenvolvimiento de las instituciones en Cataluña. Son unos nudos que se deben ir desatando después del día 21 de diciembre.
Una reseña de Juan Carlos Ramchandani*
Hace unos días recibí un ejemplar del Diccionario del Yoga (Herder Editorial) gracias a la gentileza de uno de sus autores Laia Villegas, quien tuvo el detalle de incluirme una bella nota manuscrita que es de agradecer en estos días, donde el uso del ordenador ha sustituido en buena parte el manejo de la pluma o bolígrafo.
¿Sería necesario para la paz mundial, que todas y cada una de las grandes religiones, nombren representantes y comisiones de alto nivel teológico para que entre ellas se pongan de acuerdo, para buscar sistemas de análisis, de entendimiento entre ellas, de cartas para la sociedad y para la humanidad…? ¿Para alcanzar acuerdos para que entre ellas firmen acuerdos de paz y de moralidad mínimas, etc.?
Las época navideña es una época especial. Todos lo notamos, es algo que traspasa el origen religioso de la fiesta habiéndose convertido en parte de nuestro acervo cultural. Los buenos deseos y las felicitaciones que en otra época sonarían extrañamente forzados o empalagosos, ahora se transforman en una moneda de cambio habitual que derrochamos sin medida y que nos provocan una sonrisa en la cara y un bienestar interior. La iluminación y el ambiente en la calle, las campañas solidarias de recogida de alimentos y juguetes, los días de fiesta o las copiosas comilonas contribuyen a esa predisposición, a sentir que no son días como otros cualesquiera. Nos sentimos mejores personas.
Desde la Barrera
Mucho se ha hablado durante estos días de la famosa estatua “Calipso” cedida “gratuitamente” por el conocido autor ceutí, Ginés Serrán Pagan, y que está siendo instalada al principio del Paseo del Rebellín, en plena calle Real.