¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Contacto

Contactos:

"La Verdad de Ceuta" es un diario digital independiente, objetivo, plural y abierto para que el pueblo de Ceuta pueda expresar libremente lo que desee.

Fundado el 7 de Junio de  2.011

Dirección postal:

        FEDEMAR CEUTA, S.L.

Balcón de La Dorada, 33
Poblado Marinero
51001 Ceuta (España)

Teléfonos:

Telf: (+34) 956 511894

Horario: De 19,30 a 13,30 y de 16,30 a 20,30 horas

Información:

Identidad

LA VERDAD DE CEUTA es un diario digital español, sobre todo de ámbito local, que nace el día 07 de junio de 2.011.
Es un medio independiente, objetivo, plural y abierto. Que no pertenece a ningún grupo político o mediático y que se fundamenta en la pluralidad de ideas y opiniones, y en la apertura a la participación ciudadana.

Compromiso

LA VERDAD DE CEUTA cree firmemente en la libertad de expresión y en el derecho a la información como principios fundamentales de la democracia.

Contactos electrónicos:

direccion@laverdaddeceuta.com

Notas de prensa.

Las cartas al director deben estar firmadas con nombre, apellidos y D.N.I., disponer de una redacción y ortografía correctas.

local@laverdaddeceuta.com

Utilice esta dirección para remitirnos sus comentarios sobre la actualidad política y social en la ciudad, en su barriada, etc.

deportes@laverdaddeceuta.com

publicidad@laverdaddeceuta.com

Para temas relacionados con el Departamento de Publicidad (insertar anuncios, etc.) de este diario digital, envíenos sus datos y el personal encargado del mismo se pondrá en contacto usted a la mayor brevedad posible.

Sistema de envíos para cartas al director, notas de prensa, actualidad local, deportes, publicidad, etc.

Para las cartas al director es necesario anotar el D.N.I.
 
 
POLÍTICA DE COOKIES:
 

Esta página web, al igual que la mayoría de páginas web, usa cookies para mejorar la experiencia del usuario. A continuación encontrará información sobre qué son las cookies, qué tipo de cookies utiliza este portal, cómo puede desactivar las cookies en su navegador y cómo desactivar específicamente la instalación de cookies de terceros. Si no encuentra la información específica que usted está buscando, por favor diríjase a direccion@laverdaddeceuta.com

¿Qué son las cookies?

Las cookies son pequeños archivos que algunas plataformas, como las páginas web, pueden instalar en su ordenador, smartphone, tableta o televisión conectada. Sus funciones pueden ser muy variadas: almacenar sus preferencias de navegación, recopilar información estadística, permitir ciertas funcionalidades técnicas, etcétera. En ocasiones, las cookies se utilizan para almacenar información básica sobre los hábitos de navegación del usuario o de su equipo, hasta el punto, según los casos, de poder reconocerlo.

¿Por qué son importantes?

Las cookies son útiles por varios motivos. Desde un punto de vista técnico, permiten que las páginas web funcionen de forma más ágil y adaptada a sus preferencias, como por ejemplo almacenar su idioma o la moneda de su país. Además, ayudan a los responsables de los sitios web a mejorar los servicios que ofrecen, gracias a la información estadística que recogen a través de ellas. Finalmente, sirven para hacer más eficiente la publicidad que le mostramos, gracias a la cual le podemos ofrecer servicios de forma gratuita.

¿Cómo utilizamos las cookies?

Navegar por este portal supone que se puedan instalar los siguientes tipos de cookies:

Cookies de mejora del rendimiento

Este tipo de cookies conserva sus preferencias para ciertas herramientas o servicios para que no tenga que reconfigurarlos cada vez que visita nuestro portal y, en algunos casos, pueden ser aportadas por terceros. Algunos ejemplos son: volumen de los reproductores audiovisuales, preferencias de ordenación de artículos o velocidades de reproducción de vídeo compatibles. En el caso de comercio electrónico, permiten mantener información sobre su cesta de la compra.

Cookies de análisis estadístico

Son aquellas que, bien tratadas por nosotros o por terceros, permiten cuantificar el número de visitantes y analizar estadísticamente la utilización que hacen los usuarios de nuestros servicios. Gracias a ello podemos estudiar la navegación por nuestra página web, y mejorar así la oferta de productos o servicios que ofrecemos.

Cookies de geolocalización

Estas cookies son usadas por programas que intentan localizar geográficamente la situación del ordenador, smartphone, tableta o televisión conectada, para de manera totalmente anónima ofrecerle contenidos y servicios más adecuados.

Cookies de registro

Cuando usted se registra en nuestro portal, se generan cookies que le identifican como usuario registrado e indican cuándo usted se ha identificado en el portal.
Estas cookies son utilizadas para identificar su cuenta de usuario y sus servicios asociados. Estas cookies se mantienen mientras usted no abandone la cuenta, cierre el navegador o apague el dispositivo.
Estas cookies pueden ser utilizadas en combinación con datos analíticos para identificar de manera individual sus preferencias en nuestro portal.

Cookies publicitarias

Son aquéllas que, bien tratadas por nosotros o por terceros, permiten gestionar eficazmente los espacios publicitarios de nuestro sitio web, adecuando el contenido del anuncio al contenido del servicio solicitado o al uso que realice de nuestra página web. Gracias a ella podemos conocer sus hábitos de navegación en internet y mostrarle publicidad relacionada con su perfil de navegación.

Otras cookies de terceros

En algunas de nuestras páginas se pueden instalar cookies de terceros que permitan gestionar y mejorar los servicios que éstos ofrecen. Un ejemplo de este uso son los enlaces a las redes sociales que permiten compartir nuestros contenidos.

¿Cómo puedo configurar mis preferencias?

Puede permitir, bloquear o eliminar las cookies instaladas en su equipo mediante la configuración de las opciones de su navegador de internet. En el caso en que las bloquee, es posible que ciertos servicios que necesitan su uso no estén disponibles para usted.
A continuación le ofrecemos enlaces en los que encontrará información sobre cómo puede activar sus preferencias en los principales navegadores:

Google Chrome

Mozilla Firefox

Internet Explorer

Safari

Safari para IOS (iPhone, iPad)

Cookies Flash

Finalmente, puede usted dirigirse al portal Your Online Choices dónde además de encontrar información útil, podrá configurar, proveedor por proveedor, sus preferencias sobre las cookies publicitarias de terceros.

Si desea contactar con nosotros respecto nuestra política de cookies, puede hacerlo en direccion@laverdaddeceuta.com

Opinión
Typography
0
0
0
s2smodern

Las época navideña es una época especial. Todos lo notamos, es algo que traspasa el origen religioso de la fiesta habiéndose convertido en parte de nuestro acervo cultural. Los buenos deseos y las felicitaciones que en otra época sonarían extrañamente forzados o empalagosos, ahora se transforman en una moneda de cambio habitual que derrochamos sin medida y que nos provocan una sonrisa en la cara y un bienestar interior. La iluminación y el ambiente en la calle, las campañas solidarias de recogida de alimentos y juguetes, los días de fiesta o las copiosas comilonas contribuyen a esa predisposición, a sentir que no son días como otros cualesquiera. Nos sentimos mejores personas.

 Esa sensación es agradable porque es la sensación más cercana que tenemos los adultos a cómo ven el mundo los niños. Incluso los detractores de la Navidad, que los hay, perciben que la bondad de la gente es más palpable que nunca. Quizás la explicación esté en que el año se acerca a su fin y tenemos la necesidad de hacer balance de los últimos doce meses, de recapitular y hacer una purga para afrontar el inicio de año como un renacimiento personal. Es muy tentadora esa idea de renacer, de hacer borrón y cuenta nueva, ¿y qué mejor renacimiento existe que congraciarse con la humanidad?

Ahora que se acerca la Navidad he sabido de Gabriel. A Gabriel, un niño de 8 años de edad de Los Ángeles, en California, también le gustaba la Navidad. Es fácil suponerlo, siendo niño no hace falta mucho para tener esa inocencia, ellos no necesitan ese estímulo navideño extra para buscar la bondad en la gente. Mientras dormía en el armario de su cuarto dentro de una caja atado y amordazado con grilletes en los pies, ya había sentido la sensación navideña un par de ocasiones en su corta vida. Aunque probablemente durante los ocho meses de tortura que sufrió antes de ser encontrado inconsciente con el cráneo fracturado, molido a palos, con dientes arrancados a golpes, quemaduras en la piel, costillas rotas y marcas de perdigonazos en las ingles, no llegó a comprender por qué su padrastro y su madre le hacían eso. Seguramente en su bondad murió sin entender nada y creyendo que él tenía la culpa de algo.

 No quiero que se equivoquen, realmente me gusta la Navidad. En Navidad, hablar de buenos sentimientos es reconfortante. Es un motor muy potente en nuestras vidas. Nos sentimos con ganas de disfrutar del aire entrañable que se respira, de reunirnos con los amigos y pasar más tiempo en familia.

  Y a pesar de estos buenos deseos, en India, recientemente una pequeña de seis años no recibió tan entrañable calor ni percibió la bondad como la percibimos la mayoría. En cambio fue violada, torturada, penetrada sus partes íntimas con un palo de madera y asesinada por un grupo de hombres.

Deben disculparme porque lo que le sucedió a esta niña o al pequeño Gabriel seguramente es incompatible con la bondad del sentimiento navideño y les puede que les cause cierto malestar, por decirlo con suavidad.

Verán, no estoy hablando de que en el mundo haya sufrimiento, injusticias o pobreza por la que también debamos preocuparnos. Tampoco estoy hablando de que haya gente comete atracos o secuestros para pedir rescates, ni de la violencia por enajenación mental, de la violencia machista, de atropellar a alguien bajo los efectos del alcohol, de ajustes de cuentas por temas de drogas, de vandalismo, de una reyerta con heridos o muertos o de corrupción. Voy mucho más allá, de lo que estoy hablando es de la maldad pura, sin filtros, tal y como cualquiera es capaz de reconocer, de verdaderas aberraciones que no somos capaces de asimilar.

Las reacciones más frecuentes ante el descubrimiento de seres humanos que disfrutan de actos tan atroces son la rabia, la frustración, la tristeza e incluso la necesidad de venganza. Pero hay algo más. En estas fechas en las que parece que la bondad se impone en una visión maniquea de la vida, me asalta otra sensación más perturbadora, la de que existe una parte de la humanidad que no comprendemos, una parte que se puede denominar MALDAD sin temor a caer en la subjetividad del término. Y ante esto, por encima de cualquier otro sentimiento, se impone uno: el miedo a algo que me desconcierta y que me aterra.

No he alcanzado la iluminación filosófica necesaria (aunque es cuestión de tiempo) para dilucidar si el hombre es malo o bueno por naturaleza. Esta dicotomía del bien y del mal, de los extremos, no nos es desconocida. De hecho, cualquier persona a la que se le pregunte dará su versión particular sobre esta misma cuestión. Los frikis nos hablarán de que la fuerza tiene su lado oscuro, los futboleros te hablarán de Messi y Cristiano o de Mou y Guardiola, los chinos del yin y el yang, los políticos de Rivera e Iglesias, los físicos de la materia y antimateria, los comensales de cenas de empresa de carne o pescado, o incluso los ochenteros más acérrimos hablarán de tigres o leones y cómo todos querían ser los campeones (sé que habrá quienes no entiendan esto último).

Hablar y actuar en torno a la bondad humana, sobre todo en Navidad, es casi una necesidad pero a la vez entraña cierto peligro. No porque no sea bonito ni deseable, sino porque nos coloca en una posición de debilidad hacia nosotros mismos, de vulnerabilidad al comprobar cómo puede destrozarse nuestra visión idílica de la gente. Porque en el fondo deseamos pensar que existe una decencia y bondad mínimas que todos llevamos dentro cuando la desgarradora realidad es que no, que no todos las llevan dentro.

0
0
0
s2smodern
Joomla SEF URLs by Artio
Ceuta, Martes 18 de Diciembre del 2018
Sin título 2
facebook twitter

Publicidad

casa sanchez

Centro Global 2