La coherencia y poder aspirar a lo mejor es algo deseable en cualquier faceta de la vida. Por lo que percibo desde su formación y siguiendo las declaraciones, este Gobierno demuestra unas formas y maneras muy saludables. Un viento fresco y sin contaminar ha comenzado a inundar las instituciones y la vida política de este país. España se merece el mejor Gobierno y que la ilusión despertada produzca los cambios deseables en la ciudadanía. Se necesita tiempo y no va a ser fácil; pero tenemos derecho a la esperanza.

