A nadie le cabe ya la menor duda de que Marruecos viene ejecutando un plan perfectamente diseñado para modificar el sustrato poblacional de Ceuta. Es evidente que el reino alauita mira por sus intereses y de tal manera quiere aprovechar todas y cada una de nuestras debilidades para sus velados propósitos. Para alcanzar sus objetivos está tocando muchas teclas, presión diplomática, inmigración ilegal, chantaje o asfixia comercial, pero el más descarado de todos es el hacer la vista gorda ante el desplazamiento ilegal y masivo de muchos de sus nacionales, a quien sin más se les empuja a dirigirse hacia nuestro lado de la frontera.

