Para Ceuta, el deporte nunca ha sido solo una cuestión de marcadores; es el latido de nuestra identidad y el mejor escaparate de nuestra resiliencia. Al cerrar un 2025 vibrante, donde nuestros colores han recorrido la geografía nacional con orgullo, el deseo para este 2026 es claro: que el éxito de nuestros clubes y federaciones sea la norma y no la excepción.
