El PSOE ha dado la voz de alarma sobre la proliferación de vertidos de neumáticos y ha reclamado un plan de choque para acabar con este problema. Una iniciativa que, a primera vista, suena acertada y necesaria. No cabe duda de que estos residuos suponen un riesgo ambiental y sanitario que merece atención. Sin embargo, centrar el foco únicamente en los neumáticos es quedarse en la superficie de un problema mucho más amplio y enraizado: la gestión de los residuos en nuestra ciudad.

