Lo de Isabel Díaz Ayuso no es común y ni siquiera poco habitual, es directamente casi de programa de Cuarto Milenio, entra más en el campo de lo sobrenatural que de lo habitual en la maleada, mal usada y sucia política llena de intereses bastardos que por lo general confrontan con los intereses (valga la redundancia) de los que sostienen el sistema.
