Los articulistas hablamos de todo, sin saber de todo, sin ser expertos en todo. Pero existen temas, que uno está tan alejado de un mínimo de conocimientos que no hay que tocar.
Los articulistas hablamos de todo, sin saber de todo, sin ser expertos en todo. Pero existen temas, que uno está tan alejado de un mínimo de conocimientos que no hay que tocar.
En un contexto global marcado por la aceleración digital aduanera y la creciente presión sobre las cadenas de suministros, Ceuta emerge como un laboratorio de innovación comercial, pero también como escenario de sus tensiones derivadas de su singular estatus fronterizo. La reciente implementación de tecnologías como blockchain en aduanas europeas y la exigencias de declaraciones anticipadas obligatorias como países como Colombia contrastan con los persistentes cuellos de botellas en los pasos fronterizos ceutíes, donde la burocracia y la volatilidad política con Marruecos lastran su potencial.
Mucho se habla ahora del rearme europeo aunque el presupuesto español de ampliación y a lo que se va a dedicar es ridículo pero eso sí da lugar a comisiones y saqueos varios, ni drones, ni misiles hipersónicos, ni un par de portaaeronaves, gilipollas políticos haciendo gilipolleces y mandos politizados que ocupan los lugares de los mejores militares, de aquellos que mueve la Patria y el honor y son peligrosos para caciques encubiertos.
En nuestro país solemos escuchar la frase” Hacienda somos todos”, pero la realidad es que el sistema fiscal no trata por igual a todos los ciudadanos. Aunque la ley dice que todos debemos contribuir según lo que tenemos a ganamos, en la práctica existen muchas desigualdades y diferencias que afectan a la mayoría de la población.
Nos hemos encontrado en la vida personas calladas y silenciosas, tímidas e introvertidas que pueden ser buenas o malas personas, pero las extrovertidas no son todas buenas.
Es lugar común, concepción común y general, que las personas extrovertidas, dicharacheras, campechanas suelen tener muy buena prensa. Pero no todo lo que brilla o reluce, ni es oro, ni es plata, ni es platino. Y, por el contrario personas introvertidas y tímidas, las personas no las tienen como malas, pero si ponen cinturones de seguridad y de barreras ante ellas, de cierta distancia, de cierto temor, de cierta precaución...
Si admitimos que son dos formas de estar en el mundo, resumiendo y sintetizando, sin entrar en estudios psicológicos, ni morales, ni antropológicos, sino solo observando la realidad. Si nos fijamos bien, pueden ser que personas extrovertidas, no digo todas, si no tienen una concepción moral seria y profunda, con su buen ánimo, su supuesta bonhomía, su fácil interrelación con los otros, es más fácil que engañen, mientan, manipulen, a sí mismos y a los demás.
En cambio, las personas introvertidas y tímidas, como los demás enseguida ponen una coraza, en mayor o menor grado, se ponen enseguida a la defensiva… Por tanto, sería una revolución radical si valorásemos a los seres humanos por sus actos, sus intenciones, sus palabras, sus deseos… y, no solo por si cuentan muchos chistes, o, enseguida hacen con gestos y palabras que se sientan que están muy cercanos a ti… Todo se aprende y aprehende, y, hay personas que saben muy bien hacer el papel. Cuándo conoces a alguien mucho tiempo, estás trabajando con él o ella, o estás en un colegio interno, te das cuenta, que hay personas que fuera tienen o dan una cara y dentro otra.
Pero esto ocurre también en las familias, en los grupos de amistades, en los trabajos, en la escuela… te das cuenta, que hay demasiadas personas, que no sé si tienen doble personalidad, pero si, sí al menos doble cara o rostro. En un modesto artículo de opinión poco se puede decir e indicar y expresar. Pero saber esto es enormemente importante, porque muchas personas caen en redes negativas de grupos o de otras personas, que al principio y a lo primero parecen una cosa pero son otra… Cuándo te das cuenta, quizás ya sea tarde, a veces, tardísimo…
Buscando un tema, dentro de mi mismo, fuera de mi mismo –cosa que todos los columnistas hacen y hacemos-, me he encontrado con un artículo en The New York Times, del 06 de mayo del 2025, traducido al español como La cara oculta de la empatía, que lo firma Michael Ventura, que según los datos que vienen al final de dicho artículo, es autor, conferenciante, asesor sobre liderazgos.
Uno, nadie se ofende, cuándo está viendo en audiovisual entrevistas o declaraciones a actores y actrices. Uno, uno debe confesar que nunca sabe muy bien, si lo que dicen y los gestos que hacen son verídicos y verdaderos. Porque al final, los actores son expertos y su oficio es representar. Porque la gente común, muchas personas saben “manipular o matizar sus opiniones de palabras y sus gestos con las palabras” de tal modo, que es difícil darse cuenta, si te está engañando, mintiendo, solo indicarte la verdad o solo algo de error. Pero en la mayoría te das cuenta, que lo que dicen y los gestos del cuerpo o del rostro no van armonizados, incluso la respiración, con lo cual, puedes darte cuenta que están mintiendo y engañando, o, a ellos mismos o a los demás…
He mirado si el INE, entre serio y en broma, habría hecho alguna encuesta sobre cuántas mentiras decimos al día. O, al menos si hay datos de si existe una media… En Internet, dónde viene todo y de todo, pero que jamás sabes el valor de lo que está escrito, pues hay cifras desde un dígito a varios, es decir, a cuatro o cinco o nueve hasta veinte o treinta o cuarenta mentiras al día…
De todas formas, todo el mundo sabe que hay personas que son más mentirosas y otras que son más manipuladoras. No siempre el manipulador es más mentiroso, se puede manipular y engañar con media verdades, o matizando algunos términos, o indicando una cosa para llevar a alguien por un camino y no por otro, en fin, tantas variedades como posibilidades. Espero que la psicología, antropología, sociología y demás ciencias sociales, y, no solo la ética y moral estudien este tema.
Supongo que usted sabrá, que “no mentirás” es un mandato de Moisés, uno de los diez. Quizás, ahora no se sepa. Siempre se ha dicho que el otro merece la verdad. Y, si no puedes expresar la verdad, por razones muy graves, tienes que callarte. Porque vender pan o huevos o chorizos en mal estado, es un mal, pero vender ideas que sabes son erróneas y son falsas es un enorme mal, que hacemos al otro. Al final, si tú mientes al otro, el otro te mentirá a ti, y, al final todos ciegos. Ninguna sociedad puede mantenerse si la mentira y el engaño y la manipulación prosperan mucho o demasiado o a medias…
¿La gran pregunta es si la cosa pública, la “rex publica”, se está convirtiendo en regimientos de mentiras, de medio verdades, de medio engaños, de dar razones secundarias en vez de primarias, en y de…? ¿Estamos convirtiendo la cosa pública, la república como dirían los antiguos en un lodazal de mentiras, engaños, manipulaciones…?