Nuestra ciudad enfrenta una situación alarmante en el ámbito de la salud mental Infanto- juvenil. Actualmente, los menores que requieran atención psiquiátrica especializada se encuentran desatendidos debido a la baja laboral de la única psiquiátrica Infanto- Juvenil disponible. La falta de sustitución y la ausencia de una solución por parte del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) han dejado a las familias en una situación de incertidumbre y desamparo.
